Mastocitoma en perros

por admin

El mastocitoma en perros es también conocido como tumor cutáneo que aparece en la superficie del tejido y es un tipo de patología que suele ser frecuente en los perros.

En pocas palabras, se puede decir que es una neoplasia o también una formación totalmente anormal en el tejido nuevo del perro y tiene un carácter tumoral que se causa por mastocitos.

Tanto el comportamiento biológico como la supervivencia de los perros que tienen esta enfermedad puede ser muy diversa.

Existen diferentes opciones de tratamiento que pueden ayudar a tratarlo, pero siempre depende del tipo de mastocitoma, su ubicación y el tratamiento que considere apto el médico veterinario.

Para valorar correctamente el tipo de tratamiento que el perro necesita, se deben considerar algunos factores clínicos y patológicos que ayudarán a tomar las decisiones más precisas.

El mastocitoma es un tipo de cáncer en perros bastante común, sobre todo, en ciertas razas.

¿Qué es el mastocitoma en perros?

El mastocitoma en perros es un tipo de lesión externa que se manifiesta en la piel del perro, en ocasiones puede tener el mismo aspecto que otras lesiones, pero aparecen en diferentes partes del cuerpo del perro.

Sin embargo, con solo la palpación no es posible detectar estos tipos de tumores.

La edad en la que se puede manifestar esta neoplasia en los perros es desde las 3 semanas de vida, pero es mucho más habitual que se aprecie a mediana edad.

No existe un sexo concreto para que se manifieste, pero sí algunas razas predispuestas a sufrirla.

Un mastocitoma cutáneo tiene una apariencia clínica similar a lesiones, las cuales se elevan y eliminan el pelo, pudiendo aumentar o disminuir el tamaño.

Para que estas inflamaciones se produzcan, puede ser por la eliminación de sustancias químicas que alteran la piel, debido a que provocan irritación y picor en la misma.

Existen algunas formas más malignas de presentarse, lo que ocasiona úlceras, picor y la evolución de protuberancias alrededor.

Si aparece en extremidades, el perro puede presentar cojera, pero también apatía y falta de apetito.

¿Cómo se diagnostican un mastocitoma en perros?

Existen dos métodos que permiten diagnosticar efectivamente que un perro sufre de un mastocitoma.

  • Citología: Las citologías son una de las formas más utilizadas. Esta consiste en aspirar o punzar con una fina aguja en las células y ayuda a determinar si existe presencia de mastocitoma, debido a que se puede detectar con mayor facilidad los gránulos y sustancias que son frecuentes. El proceso no es doloroso y se tolera bastante bien por parte del perro porque no es invasivo.
  • Biopsia: Este es otro de los métodos que también pueden ser aplicados y se debe hacer con anestesia general. Se debe utilizar cuando en la citología no existe un resultado que sea concluyente o también en casos donde se necesitan corroborar los bordes de un tumor que fue extraído quirúrgicamente.

¿Cuánto puede vivir un perro que tiene mastocitoma?

El tiempo puede ser relativo, debido a que dependerá del tipo de tratamiento que se le proporcione a la mascota.

Para los tumores que son extirpados de forma quirúrgica y cuentan con un grado de 1 a 2, la esperanza de vida puede superar los dos años.

En los casos donde el mastocito genera un tumor de grado 3, esto puede ocasionar que exista una reincidencia progresiva, generando constantemente la aparición de nuevos tumores o la metástasis luego de haberse expuesto al tratamiento.

En estas situaciones la muerte del animal será más pronta.

¿Cómo pueden curarse los mastocitomas?

En lo que respecta al tipo de tratamiento que se le puede aportar a un perro con esta neoplasia la cirugía, radioterapia y los fármacos son las principales, pero en la última pueden incluirse una combinación entre terapias y quimioterapia para tener un éxito más probable.

Es común que el tratamiento para el mastocitoma en perros conlleve una terapia multimodal, es decir, que se llegan a combinar diferentes tipos de tratamientos.

A continuación, presentamos los tratamientos más utilizados:

Cirugía

Es uno de los tratamientos en primera línea para poder tratar el mastocitoma en perros. Consiste en la extirpación del tumor, lo que muchas veces permite que la curación sea exitosa.

Es el tratamiento más utilizado, porque los mastocitomas muchas veces se manifiestan como simples tumores que no tienen diseminación.

Siempre que es posible, se extirpa un buen margen alrededor de la masa.

No obstante, existen casos como las extremidades de la cara, patas, entre otros, donde no es posible extirpar tanto como se desea.

En los casos donde el tumor reaparece en la misma zona, se les considera como tumores malignos y requieren de otro tipo de diseminación.

Por lo tanto, se recomienda que se utilice otro tipo de terapias para lograrlo.

Radioterapia

Cuando los tumores tienen un índice alto de ser malignos, la radioterapia se aplica con el fin de poder eliminarlos en las zonas donde no es factible realizar una operación.

Quimioterapia

Los avances científicos han logrado crear una serie de medicamentos que pueden utilizarse en perros, y estos tienen la finalidad de poder tratar los mastocitomas.

Estos fármacos nacen con la finalidad de eliminar solamente las células cancerosas y destruir vasos sanguíneos tumorales.

Los fármacos han logrado demostrar que tienen una buena tasa de efectividad en el tratamiento contra los mastocitomas. 

Además, los mismos adoptantes pueden suministrar el tratamiento por vía oral desde su domicilio para controlar el mastocitoma siguiendo las indicaciones que le dé el médico veterinario.

Tal y como sucede con todos los fármacos que se utilizan contra el cáncer, es indispensable que el perro sea controlado de manera regular para conocer la respuesta que tiene el tumor, los posibles efectos secundarios y si necesita de un tratamiento adicional, un ajuste de dosis y/o detener parcialmente el tratamiento.

Otro tipo de medicamentos

En general, existen otros medicamentos que se utilizan para evitar los síntomas que se vinculan con la desgranulación de los mastocitos y en la liberación de toxinas que se encuentran en el interior del tumor, estos pueden ser ideales para tratar úlceras, vómitos, entre otros.

Ofrecer buena calidad de vida

Uno de los factores que debe atenderse adecuadamente es la calidad de vida de un perro y más aún si se encuentra sometido a un tratamiento contra el cáncer. 

Todos estos métodos para atacar las células cancerosas con el fin de curar al perro, controlar su cáncer o reducir efectos secundarios pueden ocasionarle mucho estrés.

En ese sentido, es indispensable que el perro disfrute de su vida como siempre, evitando romper la armonía de su rutina diaria y que se sienta querido y atendido por su familia humana. 

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Pronósticos del mastocitoma en perros

Cuando un mastocitoma es de bajo grado se puede curar con ayuda de una cirugía.

Existen algunos tumores cutáneos que pueden crecer nuevamente después del primer tratamiento, llegando a extenderse por todos los órganos y obtener el grado 3 de un tumor, siendo el más grave.

Los seguimientos clínicos son clave para conocer el estado del perro, además de saber si el tratamiento crónico contra el cáncer está siendo adecuado y se controla la respuesta del tumor en lo posible.

Cuidados posteriores a un perro que sufrió/sufre de mastocitos

Los perros bóxer y carlinos tienen una posibilidad mayor de sufrir de la enfermedad.

Para poder determinar los cuidados que debe tener una mascota, se tiene que considerar el pronóstico del tumor.

Es fundamental determinar un grado específico y para ello debe ser extraído quirúrgicamente y hacer su respectiva evaluación a través de una biopsia.

Para poder analizar el grado del tumor se deben estudiar el tumor en la piel y los tejidos que se encuentran alrededor, al igual que la morfología celular y el número de células que se dividieron de forma activa. 

El grado del tumor será el que indique la posibilidad de metástasis, el tiempo de vida que puede tener el perro y el tratamiento que sigue a la cirugía, pudiendo ser la quimioterapia una opción.

Hablando en términos más generales, los tumores que tienen un grado inferior son los que permiten que el perro pueda tener un tiempo de vida más largo, pero los de grado superior son los que no benefician una supervivencia de mucho tiempo.

El factor del pronóstico de la enfermedad depende mucho de la presentación clínica, en donde se ubica el tumor, la raza del perro, entre otros aspectos.

El veterinario que se encargue de la mascota, es quién será el que indique el tratamiento específico, entre los que se destaca la cirugía, quimioterapia o ambos.

También es recomendable que se realicen análisis genéticos específicos acerca del tumor, esto determinará el crecimiento del tumor en condiciones celulares, pero se requiere el uso de algunos instrumentos especiales.

Cuando los tumores presentan un tipo de mutación conocido como C-Kit, esto se trata de una anomalía celular específica.

Es una de las mutaciones más comunes presentes en tumores de grado superior, motivo por el que la reincidencia en la aparición de nuevos mastocitos en el organismo del perro es frecuente.

En la mayoría de los casos, esta mutación se puede encontrar en mastocitomas en un 15 o 40%.

Nota: Como anteriormente mencionamos, los mastocitomas pueden presentarse en diferentes partes del cuerpo del perro como su cabeza, tronco, piel, la región perineal, entre otros.

La metástasis también puede ocasionar algunas afecciones viscerales, esto es común que se manifieste en los tumores de grados II y III.

Este tipo de afecciones pueden alterar ganglios regionales, la medula ósea y el hígado.

Apariencia de los mastocitomas

Otro aspecto que se debe considerar de los mastocitomas es su apariencia clínica, en muchos casos esto puede variar dependiendo de la lesión cutánea que posee el perro, pudiendo ser tumoral o no, por lo que si no se lleva a cabo un diagnóstico que sea adecuado esto puede generar errores.

Una de las formas más recurrentes de poder reconocer los mastocitomas es observando los nódulos intradérmicos que se manifiestan en la piel del perro.

Estos tienen un tamaño que puede variar y su consistencia es firme.

En algunos casos se pueden encontrar adheridos, pero también es común que se observen encapsulados, enrojecidos y ulcerados.

Los menos frecuentes son aquellos que se manifiestan como placas no encapsuladas, pero sí con ulceración, edemas y con inflamación.

Estos son más comunes cuando se manifiestan en partes blandas de tejido subcutáneo, no siendo infiltrantes o encapsuladas.

Es común que los adoptantes puedan describir este tipo de masas como bolas que incrementan de tamaño y disminuyen constantemente, pero que hacen que una zona se mantenga constantemente enrojecida.

Las diferencias de tamaño surgen porque los edemas locales y la inflamación, la misma se manifiesta porque existe un nivel de temperatura diferente.

Cuando las masas se exploran en una consulta se puede tomar una pequeña muestra que será la que se usará el médico para realizar la citología.

En ella el veterinario emitirá un informe donde se comunique si existe o no un aumento de masa por desgranulación masiva producida por los mastocitos.

Razas propensas a sufrir de mastocitoma en perros

Aunque los perros y gatos tienen altas posibilidades de sufrir de mastocitomas, en los perros llegan a ser mucho más frecuente.

Como se comentó anteriormente, esta enfermedad es más común cuando el perro se encuentra en una edad media, pero es posible que en cualquier edad se manifieste.

En el mayor de los casos, los bóxer y carlinos son las principales razas predispuestas.

Sin embargo, también existen otras que pueden llegar a sufrir de mastocitomas.

Algunas de estas razas, son:

  • Labrador Retriever.
  • Carlinos.
  • Fox Terriers.
  • Schnauzers.
  • Beagles.
  • Golden Retriever.

Nota: Los carlinos y bóxer son la raza con más predisposición a sufrir de tumores en la piel, los cuales ocasionan mucho dolor.

En la mayoría de los casos estos tumores aparecen en el tejido subcutáneo, pero las principales apariciones se producen en:

  • Su cabeza y cuello (pocas veces)
  • En el tronco con un porcentaje de 42 a 65%
  • Y por último las extremidades, hasta un 43%

La patología asociada con los mastocitomas viscerales son una de las más conocidas mundialmente además de ser la más agresiva que puede hacerse presente en la piel y generar tumores subcutáneos en la mascota.

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1 comentario

Luis Patricio Villaseca Soto 09/12/2022 - 14:24

Muchas gracias por compartir!!!!

Respuesta

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