Las garrapatas son pequeñas, silenciosas y bastante desagradables (repugnantes, vamos a decirlo claro), pero el problema no es solo encontrarlas enganchadas a la piel de nuestro perro. El verdadero riesgo está en que algunas garrapatas pueden transmitir enfermedades a los perros mientras se alimentan de su sangre (tema aparte que nos piquen a nosotros y, si no, preguntadle a Bella Hadid o Justin Bieber).
Y no, no hace falta vivir en medio del bosque ni tener un perro aventurero nivel explorador de National Geographic. Las garrapatas pueden aparecer en el campo, en parques, jardines, zonas con hierba alta, caminos rurales e incluso en entornos urbanos si se dan las condiciones adecuadas.
Por eso es tan importante conocer cuáles son las principales enfermedades de garrapatas en perros, qué síntomas pueden provocar y cómo prevenirlas.
¿Cómo transmiten enfermedades las garrapatas a los perros?
Cuando una garrapata se engancha al perro, se fija a la piel y empieza a alimentarse de su sangre. Si esa garrapata está infectada por bacterias, protozoos u otros agentes patógenos, puede transmitirlos al perro durante la picadura.
El riesgo de transmisión suele aumentar cuanto más tiempo permanece la garrapata adherida al animal. En algunas enfermedades, como la enfermedad de Lyme, se considera que la transmisión suele requerir más de 24 horas de fijación, aunque el tiempo puede variar según el patógeno, la especie de garrapata y las circunstancias.
Por eso, revisar al perro después de los paseos no es una manía de persona intensa. Es prevención pura y dura. De la buena. De la que te ahorra disgustos, visitas al veterinario y dramas con banda sonora de thriller.
Principales enfermedades de garrapatas en perros
Las garrapatas pueden transmitir diferentes enfermedades, pero entre las más importantes en perros encontramos la ehrlichiosis, la babesiosis, la enfermedad de Lyme, la anaplasmosis y la hepatozoonosis.
Algunas pueden causar síntomas leves al principio, pero complicarse si no se diagnostican y tratan a tiempo.
Ehrlichiosis en perros
La ehrlichiosis perros es una de las enfermedades transmitidas por garrapatas más conocidas. Está causada por bacterias del género Ehrlichia, especialmente Ehrlichia canis, y se transmite principalmente por la garrapata marrón del perro.
Esta enfermedad puede afectar a las células sanguíneas y al sistema inmunitario del perro. Uno de sus problemas es que puede pasar por diferentes fases: una fase aguda, una fase subclínica en la que el perro parece estar bien, y una fase crónica que puede ser más grave.
Síntomas de ehrlichiosis en perros
Los síntomas pueden variar mucho, pero los más habituales son:
- Fiebre.
- Apatía o cansancio.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida de peso.
- Ganglios inflamados.
- Cojeras o dolor articular.
- Sangrados nasales o pequeños hematomas.
- Anemia o alteraciones en las plaquetas.
Si tu perro ha tenido garrapatas y, días o semanas después, lo notas apagado, con fiebre o raro, conviene consultar con el veterinario.
Babesiosis en perros
La babesiosis es una enfermedad causada por protozoos del género Babesia. Estos parásitos afectan a los glóbulos rojos del perro, pudiendo provocar anemia y otros problemas importantes.
Es una enfermedad que puede avanzar de forma rápida en algunos casos, por lo que no conviene esperar “a ver si se le pasa”.
Síntomas de babesiosis en perros
Entre los síntomas más frecuentes encontramos:
- Fiebre.
- Debilidad.
- Mucosas pálidas.
- Orina oscura.
- Ictericia, es decir, color amarillento en mucosas o piel.
- Pérdida de apetito.
- Decaimiento.
- Anemia.
En los casos más graves, puede haber complicaciones renales, hepáticas o incluso shock. Vamos, que la garrapata parece poca cosa, pero puede venir con el pack completo de “susto veterinario premium”.
Enfermedad de Lyme en perros
La enfermedad de Lyme perros está causada por la bacteria Borrelia burgdorferi y se transmite por garrapatas del género Ixodes. Es más conocida en humanos, pero también puede afectar a los perros.
No todos los perros infectados desarrollan síntomas, pero cuando aparecen pueden ser bastante molestos y, en algunos casos, afectar a las articulaciones o al riñón.
Síntomas de enfermedad de Lyme en perros
Los síntomas pueden incluir:
- Fiebre.
- Cojera intermitente.
- Dolor o inflamación articular.
- Cansancio.
- Pérdida de apetito.
- Ganglios inflamados.
- Rigidez.
- En casos más graves, problemas renales.
Una pista típica es la cojera que aparece, desaparece y puede cambiar de una pata a otra. Si tu perro empieza con cojeras extrañas y ha estado expuesto a garrapatas, es importante comentarlo con el veterinario.
Anaplasmosis en perros
La anaplasmosis está causada por bacterias del género Anaplasma. Puede afectar a las plaquetas o a los glóbulos blancos, dependiendo de la especie implicada.
Es otra de esas enfermedades que puede confundirse con “el perro está raro”, porque los síntomas iniciales pueden ser bastante generales.
Síntomas de anaplasmosis en perros
Los signos más habituales son:
- Fiebre.
- Apatía.
- Dolor articular.
- Cojera.
- Pérdida de apetito.
- Vómitos o diarrea en algunos casos.
- Sangrados o moratones si hay afectación de plaquetas.
Como ocurre con otras enfermedades transmitidas por garrapatas, el diagnóstico no se hace solo mirando al perro. Hace falta una valoración veterinaria y pruebas específicas.
Hepatozoonosis en perros
La hepatozoonosis es una enfermedad algo diferente, porque no se transmite de la forma típica mediante la picadura directa. En muchos casos, el perro se infecta al ingerir una garrapata infectada, por ejemplo, al morderse o lamerse para quitársela.
Está causada por protozoos del género Hepatozoon, como Hepatozoon canis.
Síntomas de hepatozoonosis en perros
Puede provocar:
- Fiebre.
- Adelgazamiento.
- Debilidad.
- Dolor muscular.
- Secreción ocular.
- Anemia.
- Diarrea.
- Decaimiento general.
En algunos perros puede cursar de forma más leve, pero en animales debilitados, cachorros o perros con otras enfermedades puede complicarse más.
Tabla resumen: enfermedades de garrapatas en perros y síntomas
| Enfermedad | Agente causante | Síntomas frecuentes |
|---|---|---|
| Ehrlichiosis | Bacterias del género Ehrlichia | Fiebre, apatía, pérdida de apetito, sangrados, anemia, ganglios inflamados |
| Babesiosis | Protozoos del género Babesia | Fiebre, debilidad, mucosas pálidas, orina oscura, anemia, ictericia |
| Enfermedad de Lyme | Borrelia burgdorferi | Cojera intermitente, dolor articular, fiebre, cansancio, pérdida de apetito |
| Anaplasmosis | Bacterias del género Anaplasma | Fiebre, dolor articular, cojera, apatía, alteraciones en plaquetas |
| Hepatozoonosis | Protozoos del género Hepatozoon | Fiebre, pérdida de peso, dolor muscular, anemia, debilidad |
Garrapata en perro: síntomas de alerta
Si has encontrado una garrapata en tu perro, no significa automáticamente que vaya a enfermar. Respira. No hace falta entrar en modo drama griego con música de violines.
Pero sí conviene observarlo durante los días y semanas posteriores.
Consulta con tu veterinario si notas alguno de estos síntomas:
- Fiebre.
- Cansancio excesivo.
- Pérdida de apetito.
- Cojeras.
- Dolor articular.
- Mucosas pálidas.
- Orina oscura.
- Sangrados.
- Pérdida de peso.
- Ganglios inflamados.
- Vómitos o diarrea persistentes.
- Cambios de comportamiento.
El problema de muchas enfermedades transmitidas por garrapatas es que los síntomas pueden parecer muy generales. A veces el perro simplemente está “apagado”, y ese apagado puede esconder algo más.
¿Cómo se diagnostican las enfermedades transmitidas por garrapatas?
El diagnóstico debe hacerlo siempre un veterinario. Normalmente se basa en la historia clínica del perro, la presencia o antecedente de garrapatas, los síntomas y diferentes pruebas.
Las más habituales son:
- Análisis de sangre.
- Hemograma para valorar anemia, plaquetas y glóbulos blancos.
- Test serológicos.
- PCR para detectar material genético del patógeno.
- Bioquímica sanguínea para valorar hígado, riñón y otros órganos.
En algunos casos, el veterinario puede recomendar repetir pruebas, porque no siempre se detecta la enfermedad en fases muy tempranas.
Por eso es importante contarle todo: si has visto garrapatas, si tu perro ha estado en el campo, si ha viajado, si ha tenido fiebre, si cojea o si simplemente no está como siempre. Los pequeños detalles ayudan muchísimo.
Tratamiento de las enfermedades de garrapatas en perros
El tratamiento depende de la enfermedad, del estado del perro y de la gravedad del caso.
En algunas enfermedades bacterianas, como ehrlichiosis, anaplasmosis o Lyme, el veterinario puede pautar antibióticos específicos. En otras, como babesiosis o hepatozoonosis, pueden ser necesarios tratamientos antiparasitarios concretos y medicación de apoyo.
Además, si el perro presenta anemia, deshidratación, fiebre alta o afectación de órganos, puede necesitar fluidoterapia, antiinflamatorios, protectores, transfusiones u otros cuidados veterinarios.
Lo importante: no automediques nunca a tu perro. Ni con antibióticos que tengas en casa, ni con antiinflamatorios humanos, ni con remedios de “me lo dijo una vecina que tiene tres perros y mucha seguridad en sí misma”. Mucha seguridad, sí; título de veterinaria, no necesariamente.
Cómo prevenir las enfermedades de garrapatas en perros
La prevención es la parte más importante. Y la buena noticia es que podemos hacer mucho.
Usa antiparasitarios adecuados
Existen diferentes opciones para proteger a los perros frente a garrapatas:
- Comprimidos masticables.
- Pipetas.
- Collares antiparasitarios.
- Sprays.
- Combinaciones según el riesgo y la zona.
No todos los perros necesitan exactamente lo mismo. Depende de su edad, peso, salud, estilo de vida, zona donde vive y nivel de exposición.
Por eso, lo ideal es consultar con el veterinario para elegir el antiparasitario más adecuado y mantenerlo durante todo el periodo de riesgo. En muchas zonas, especialmente con inviernos suaves, la prevención puede ser necesaria durante todo el año.
Siempre recordaré cuando cogía el bus escolar de pequeña, había un pastor alemán tras una valla que me daba una pena terrible. Estaba lleno, pero lleno de garrapatas. Apenas podía alzar las orejas, e incluso por el suelo estaba lleno de estos repugnantes parásitos que habían caído de lo gordas que estaban de sangre… Me daba pavor acercarme por miedo a que se me pegara una.
Tanto me traumatizó esa imagen que en todos los perros que he tenido y viviendo cerca del campo, tomé todas las precauciones posibles.
Afortunadamente, con el paso de los años, los tratamientos preventivos son cada vez más efectivos y eficaces.
Si bien hace décadas, mis perros aunque estuvieran prevenidos con antiparasitarios, siempre acababa encontrándoles alguna y me martirizaba.
Pero con Uma… jamás en la vida se le ha pegado una garrapata. Y no solo por los sistemas de prevención farmacológicos (pipetas y collar), sino también evitar pasear en primavera y verano por campos o bosques.
Revisa a tu perro después de los paseos
Después de pasear por campo, montaña, zonas con hierba alta o jardines, revisa bien a tu perro.
Presta atención a:
- Orejas.
- Cuello.
- Axilas.
- Ingles.
- Entre los dedos.
- Zona del abdomen.
- Base de la cola.
- Alrededor de los ojos y hocico.
Las garrapatas pueden ser muy pequeñas al principio, así que conviene palpar, no solo mirar.
Retira la garrapata correctamente
Si encuentras una garrapata, retírala cuanto antes con una pinza específica o un quitagarrapatas, sujetándola lo más cerca posible de la piel y tirando con cuidado.
Evita aplastarla, quemarla, echar aceite, alcohol o hacer inventos raros. Las garrapatas no necesitan un ritual de despedida, necesitan salir enteras y cuanto antes.
Si no sabes cómo retirarla o queda una parte dentro, consulta con tu veterinario.
Mantén controlado el entorno
Si tu perro vive en una casa con jardín o pasa mucho tiempo en exteriores, también es importante mantener la zona cuidada:
- Cortar la hierba.
- Evitar acumulación de hojas secas.
- Revisar camas, mantas y casetas.
- Controlar zonas donde puedan esconderse parásitos.
- Consultar productos seguros para el entorno si hay infestación.
¿Cuándo debo ir al veterinario?
Debes acudir al veterinario si tu perro ha tenido garrapatas y presenta síntomas como fiebre, apatía, pérdida de apetito, cojera, sangrados, mucosas pálidas, orina oscura o debilidad.
También conviene consultar si has retirado una garrapata muy engordada, si no sabes cuánto tiempo llevaba adherida o si tu perro pertenece a un grupo más vulnerable, como cachorros, perros mayores o animales con enfermedades previas.
Infografía sobre las enfermedades de garrapatas en perros
Guárdala para que puedas tenerla a mano siempre.
Conclusión
Las garrapatas no son solo un parásito molesto. Pueden transmitir enfermedades importantes a los perros, como ehrlichiosis, babesiosis, enfermedad de Lyme, anaplasmosis o hepatozoonosis.
La clave está en prevenir, revisar al perro después de los paseos, retirar las garrapatas correctamente y acudir al veterinario ante cualquier síntoma sospechoso.
Porque una garrapata puede parecer poca cosa, pero cuando viene con “regalito” dentro, la broma deja de tener gracia.
Si quieres saber más sobre cómo proteger a tu perro frente a pulgas y garrapatas, puedes leer también nuestro artículo sobre Bravecto y otros antiparasitarios para perros, donde hablamos de opciones de prevención y cómo elegir la más adecuada según cada caso.
Preguntas frecuentes sobre enfermedades de garrapatas en perros
No. No todas las garrapatas están infectadas ni todas transmiten enfermedades. Aun así, cualquier garrapata debe retirarse cuanto antes y conviene vigilar al perro durante los días posteriores.
Depende del patógeno. En algunas enfermedades, como la enfermedad de Lyme, la transmisión suele requerir más de 24 horas de fijación. En otras, el tiempo puede variar. Por eso es tan importante revisar al perro después de cada paseo y retirar las garrapatas lo antes posible.
Los síntomas de alerta incluyen fiebre, apatía, pérdida de apetito, cojera, dolor articular, mucosas pálidas, orina oscura, sangrados, vómitos, diarrea o pérdida de peso.
Sí, muchas tienen tratamiento si se diagnostican a tiempo. El tratamiento depende de la enfermedad concreta y debe pautarlo siempre un veterinario.
Sí. La prevención se basa en usar antiparasitarios adecuados, revisar al perro después de los paseos, retirar las garrapatas correctamente y mantener controlado el entorno donde vive el perro.




















