Como perro y gato: guía de convivencia

por admin
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El dicho “como perro y gato” tiene connotaciones negativas como todos bien sabemos, sin embargo, en nuestra casa esto lo podemos cambiar.

Muchas familias tienen en sus hogares a un perro y quieren adoptar a un gato, pero no saben cómo hacer el proceso de acercamiento entre ambas mascotas.

Por supuesto, también puede ocurrir de la manera contraria, que ya tienen un gato en casa y desean adoptar a un perro. 

Sin embargo, no hay de que preocuparse, porque ambos pueden llegar a ser los mejores amigos en poco tiempo.

Desde la web https://gatosperros.net nos enseñan cómo hacerlo.

Solo se necesita un poco de paciencia, constancia y amor para ambas mascotas y verás que muy pronto te sorprenderás al verlos juntos, tranquilos e incluso jugando. 

Por lo tanto, es momento de desmentir la popular frase “se llevan como perro y gato”, y darle un cambio, para que de ahora en adelante se asocie con la amistad y no con la enemistad. 

Como perro y gato: el primer encuentro entre mascotas

Nadie sabe con exactitud cómo va a reaccionar la mascota al conocer al nuevo miembro de la familia en ese primer momento.

Es importante estar preparados para cualquier escenario. 

En el caso de los perros, podrían estar emocionados al ver al gato e intentar acercarse moviendo rápidamente su cola pero, otros, pueden simplemente permanecer en un mismo lugar observando o incluso atacar al gato. 

En cuanto al gato, podría intentar acercarse también, salir corriendo para esconderse, o también atacar al perro.

Cualquier cosa podría suceder, y por eso el primer encuentro marcará el gran inicio de su amistad siempre y cuando se haga correctamente. 

Es muy probable que los adoptantes se sientan impacientes con este primer encuentro, debido a que quieren que ambos se lleven bien desde el primer segundo y aunque puede ser algo que ocurra, cada caso es diferente. 

Todo dependerá de cómo sea el perro o el gato en su casa: si es o no muy territorial, si es muy adulto, si nunca ha convivido con otras mascotas, entre otros factores.

En ese sentido, la personalidad, educación y la situación en concreto son las que determinarán el tiempo de la adaptación de ambos. 

¿Qué hacer antes de la presentación de un perro con un gato o viceversa?

El primer paso para poder presentarlos es intentar que ese primer acercamiento no se convierta en algo difícil o traumático.

Para ello es necesario observar las posibles señales de cada uno, nunca hacerlo rápido, y tomar en cuenta lo siguiente: 

  • Espacio propio: Es importante que el adoptante le proporcione un espacio a la nueva mascota. Que el perro nuevo o el gato se sienta con su propio espacio desde el primer momento, para que se sienta cómoda. De esa manera, podrá hacer una exploración de la casa con más confianza. 
  • Poner la correa al perro y trasportín para el gato: Es necesario colocarle una correa al perro para controlar la distancia y poder gestionar el acercamiento en caso de ser necesario. Para los gatos es necesario que estén dentro de un trasportín. Así será mas fácil de controlar y será también un espacio seguro. 
  • Tranquilidad para ambos: También es importante que el perro esté tranquilo, sentado y relajado. Si el perro está muy emocionado es mejor esperar para la presentación, puedes previamente llevártelo a pasear y agotarlo para que cuando llegue a casa vea ya el gato en un estado más calmado. Si tu mascota es el gato y quieres presentarle al perro, igual debe estar tranquilo y manso para poder proceder a la presentación.
  • No estar solo: Antes de hacer la presentación, si es posible, se recomienda que el adoptante no lo haga solo, sino que este acompañado de otra persona para que cada uno pueda manejar a cada mascota por separado. 
  • Espacio de refugio para el gato: Los gatos pueden ser mascotas muy nerviosas y es importante que se puedan sentirse seguros. Al respecto, necesitarán tener un espacio donde refugiarse si ese primer encuentro no resulta como se espera, una vez que sea el momento de abrir el trasportín. Si se siente con miedo o tímido va a querer refugiarse entrando de nuevo o va a salir corriendo. Por lo tanto, asegúrate de que la habitación donde se haga la presentación tenga ese espacio seguro para el gato. 
como perro y gato

¿Cómo presentar a un perro con un gato o viceversa?

Una vez que los pasos anteriores del “antes” están listos, es momento de iniciar el proceso para su presentación. 

Cuartos separados

Si es un perro o un gato la nueva mascota, coloca a alguno de ellos dentro de un cuarto cerrado y al otro por fuera para que puedan olerse sin riesgo por debajo de la puerta.

Ese será el primer momento para observar la reacción de las mascotas. Si alguno está tranquilo o ambos, es muy buena señal.

Recuerda que el gato debe estar en trasportín y el perro con correa. 

En este primer acercamiento, el adoptante debe estar atento a las reacciones.

Si hay ladridos o bufidos, será una respuesta normal de ambas mascotas. No deben preocuparte.

Este paso se debe hacer con cierta frecuencia hasta que ambas mascotas estén tranquilas con su olor. 

Abrir la puerta

Ahora es momento de abrir la puerta.

El perro, al estar atado, podrá ser controlado para que el acercamiento no sea brusco y se haga de forma suave, siempre con indicaciones de calma por tu parte.

Si quiere olerlo y el gato lo permite con su actitud, esta será una manera apropiada de presentarlos.

Por supuesto, manteniendo al gato dentro del trasportín en todo momento y observar cómo reacciona ante el acercamiento del perro.

El hecho de que el gato esté dentro del trasportín no quiere decir que debes dejar que el perro se acerque bruscamente.

Recuerda que todo debe hacerse despacio para que ambos sientan confianza, esto sin importar cuál sea la nueva mascota de la casa. 

Presentación directa

Si ambas mascotas parecen estar receptivas al acercamiento, puedes abrir la puerta del transportín, pero sin soltar al perro.

Esta primera presentación directa debe ser corta y preferiblemente con algunos refuerzos positivos como premios y caricias para ambas mascotas.

Y nuevamente es necesaria la observación.

Este paso debe repetirse varias veces en un día, pero también por algunos días.

Si el gato huye y se esconde, no hay que obligarlo a salir. Todo puede ser un proceso lento y lo más importante es la paciencia. 

Evaluar los encuentros: 

Es momento de evaluar cómo han sido todos los encuentros, respondiendo a las siguientes preguntas: ¿Ambos se ignoran? ¿Reaccionan bien estando cerca? ¿Reaccionan mal? ¿Han intentado atacarse mutuamente?

Según las respuestas, podrás decidir si es mejor continuar el acercamiento unos días más o es el momento de dejarlos libres.

Primer día de libertad: 

Si has observado que reina la paz y decides dejarlos libres, puede que ocurra alguna persecución del perro al gato, o que el gato salga huyendo.

Si eso ocurre es normal, pero es importante que ese primer día no se queden solos, que estén siempre bajo supervisión y con paciencia hasta que logren convivir perfectamente. 

Verás como con el paso de los días la expresión “como perro y gato” tomará un nuevo significado.

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