El collar isabelino: cómo y cuándo usarlo

Uma estuvo cerca de tres meses utilizando el collar isabelino cuando tuvo el problema del ojo cereza en ambos ojos.

Y es que, en muchas ocasiones y cuando menos te lo esperes, puede ser necesario el uso del famoso collar isabelino, del que hoy te voy a hablar.

Este famoso collar se ha usado por muchos años, sin embargo, no es el mismo en cuanto a su forma y materiales de elaboración, o sea, que el collar ha ido evolucionando con el pasar de los años. 

¿Qué es el collar isabelino?

El collar isabelino es un collar de plástico, pero también hay de otros materiales.

Este collar, no tiene nada que ver con los collares comunes de los perros.

Es diferente, debido a que es grande y en forma de cono.

Esto permite que el perro no pueda acceder a algunas partes de su cuerpo con sus patas o con su hocico, así cómo cuello o cabeza, por poner un ejemplo.

El collar isabelino es una estructura normalmente de plástico suave que se coloca alrededor del cuello del perro.

En el cuello, el collar se ajusta a la medida y se hace más ancho hacia arriba y a los lados formando una especie de cono. 

Muchos se han preguntado por qué los collares tienen ese nombre.

Su nombre está inspirado en los accesorios que solía usar la Reina Isabel I. La reina usaba una pieza llamada Gorgueras. Esta pieza, le cubría su cuello. 

¿Cuál es la función del collar isabelino?

El collar isabelino es un cono que se coloca en el cuello del perro, y funciona como protector de algunas heridas o zonas del cuerpo que el perro no puede tocar por algún tiempo.

La gran función del collar isabelino es proteger al perro de él mismo.

Recordemos que su instinto hará que quiera lamerse la herida, pero eso podría retrasar la recuperación y por eso el collar es muy útil y necesario para estos casos. 

El collar se ajusta de la misma manera que se coloca el collar común que usan los perros para sus paseos, solo que su forma es diferente con la finalidad de cumplir su función de evitar que el perro se toque sus patas, parte trasera y/o genitales. 

Por ejemplo, si el perro tuvo una cirugía de castración o tiene alguna lesión en su cabeza, ojos u orejas, el collar es perfecto para que no se pueda lamer, tocar o rascar. 

Uma con su collar isabelino cuando la esterilizaron

¿Cómo se coloca el collar isabelino?

Estos collares los hay de diferentes tamaños, con el fin de que se puedan ajustar perfectamente al cuello del perro.

El collar isabelino es muy fácil de colocar, pero al ser un collar grande y diferente, es importante no ajustarlo mucho a su cuello.

Normalmente el veterinario es quien lo coloca para proteger la herida lo más rápido posible. 

Tipos de collares isabelinos

Existen diferentes tipos de collares isabelinos, ideales para las mascotas que verdaderamente los necesitan. 

Collares isabelinos de plástico

Los collares isabelinos de plástico son los más comunes.

Normalmente están elaborados de un material muy resistente, llamado polipropileno y, además, son transparentes.

Por otro lado, al ser un collar de plástico, permite que se pueda lavar fácilmente, lo cual es una gran ventaja. 

Collares isabelinos de tela

Los collares isabelinos de tela son cómodos para los perros, por lo que se han convertido en una de las opciones preferidas de los adoptantes que requieren que su perro use uno. 

Los collares de tela no solo son cómodos, también son transpirables, una característica muy importante.

Al ser un collar transpirable, ayuda a que pueda llevarse puesto sin problema por varios días.

Este tipo de collar isabelino también es muy liviano y suave. 

Collares isabelinos hinchables

Los collares isabelinos hinchables, son otra buena opción para que los perros se recuperen de alguna cirugía sin ningún problema.

Estos collares, están elaborados con carbón térmico PVC, resistente a las temperaturas altas o bajas.

Son collares muy seguros y además no son tóxicos. 

Al ser unos collares hinchables, después se pueden desinflar y guardar, es decir que no ocupan espacio.

Luego, se podrán usar nuevamente en caso de que sea necesario. 

Nota: Es importante que, si es necesario el uso del collar isabelino de cualquier tipo, se utilice el tamaño correcto; según la mascota que lo vaya a usar. 

También es importante ajustarlo correctamente a su cuello. Que no quede muy apretado, pero que tampoco le quede muy grande. 

Si el collar es muy pequeño para el perro que vaya a usarlo, no va a funcionar; y si es muy grande, será muy incómodo para el perro. 

¿Por cuánto tiempo debe usar el perro el collar isabelino?

Si el perro debe usar el collar por una cirugía o tiene algunos puntos que se deben proteger, es importante que se le coloque el collar de una vez en el mismo momento en que finalice la operación. 

Lo normal es que el collar esté en el cuello del perro por 10 días, aproximadamente.

Sin embargo, según la magnitud de la cirugía, el médico veterinario indicará el tiempo exacto que sea necesario el collar. Una vez colocado el collar, no debería retirarse hasta que se cumpla el tiempo que sea indicado. 

Es recomendable que el perro tenga el collar en todo momento mientras se recupera; pero en caso de que sea necesario quitárselo, es importante que el perro esté vigilado en todo momento para que no se haga daño en su herida. 

Lo recomendable es que el collar permanezca en el cuello del perro en todo momento, las 24 horas del día.

Si se le quita el collar y hay algún descuido por parte del adoptante, podría tener serias consecuencias. 

Uma, por ejemplo, sin someterse a cirugía tuvo que llevarlo durante dos meses y medio antes de que la operaran porque tenía ojo cereza en ambos ojos, y no podían operarla hasta que cumpliera los 6 mees.

Una vez la operaron tuvo que llevarlo una semana más y listos.

Si bien al principio le costó algo adaptarse al collar isabelino, tras tanto tiempo luego no quería que se lo quitáramos y lo buscaba para que se lo pusiéramos.

¿Qué se debe hacer antes de que el perro tenga el collar isabelino? 

  • El adoptante debe estar presente. Esto hará que el perro se sienta con más confianza al momento de su colocación. 
  • Tranquilizar al perro, sobre todo si es el médico veterinario es quien le coloca el collar; lo cual es lo más habitual. Muchos recomiendan que sea el adoptante quien se lo coloque en su casa para que el perro se sienta tranquilo en su propio espacio; pero todo dependerá de la recomendación del médico. 
  • Evitar que algunos muebles o mesas sean un obstáculo para que el perro pueda andar con libertad por la casa. Hacer esto hará que el perro se sienta más seguro y tranquilo una vez que tenga puesto el collar.
  • Es importante que el adoptante mantenga la calma en todo momento, es decir que, debe ser muy paciente. 

¿El perro sufre si usa el collar isabelino?

La palabra sufrir quizás no es la más adecuada, porque evidentemente no le daña.

Pero sí le produce estrés. 

El collar no produce ningún dolor, pero evita que los perros tengan su vida normal como siempre, por lo tanto, esto puede hacerlos sentir tristes.

Esa tristeza hará que sufran al tener el collar isabelino. Afortunadamente, es algo pasajero. 

Es muy común que los perros quieran rascar su cuello, o cabeza, pero como tienen el collar, no podrán hacerlo. Todo es por su propio bienestar. 

El adoptante siempre quiere lo mejor para su perro, y el uso del collar es lo mejor para este tipo de situaciones. 

Es importante que el adoptante entienda que si el perro debe usar el collar algunos días, es por su bien, para que sane rápido y sin ninguna complicación.

Al final, los adoptantes también sufren al ver a su perro sufrir, pero si es por su bien, todo valdrá la pena. 

Uma hacía vida completamente normal con el collar isabelino: jugaba, comía, dormía, se relacionaba con otros perros…

Consejos para que un perro se sienta más cómodo usando el collar isabelino

Los collares isabelinos pueden ser de gran utilidad en algunos casos muy puntuales. Sin embargo, también son molestos para las mascotas. 

Aunque puede resultar algo molesto para ellos, es importante para que se puedan recuperar más rápido de alguna lesión o cirugía. 

Si tu perro tiene que llevar collar isabelino, debes procurar que el perro se sienta de la mejor manera posible, para que su uso no sea traumático y que sea exitoso. 

Algunos consejos son: 

  • Se debe colocar el agua y su comida en un lugar al que pueda acceder con facilidad. Tener el cono en su cuello lo limitará un poco mientras logra acostumbrase. 
  • Es normal que al inicio, una vez colocado el collar, el perro se ponga a la defensiva, que esté molesto. Tanto, que se quedará en un solo sitio y no va a querer ni siquiera caminar. Si es así, hay que tener mucha paciencia y ayudarlo a que se sienta cómodo.  
  • Algunos perros pierden el apetito, o van a estar tristes. Que el perro se sienta así por usar el collar, puede ser algo normal. Si algo así sucede, lo importante es observarlo para que su actitud no le afecte su salud. El adoptante puede intentar motivarlo o distraerlo con su juguete favorito, o alguna golosina. Lo importante es tratar de animarlo para que no se deprima por culpa del collar isabelino. 
  • Es necesario que el adoptante observe muy cerca al perro para asegurarse de que coma y beba agua. En caso de que el perro no quiera comer o beber, se debe llevar con el médico veterinario.
  • Es importante que mientras el perro tenga el collar, se evite acariciar en el costado. Al tener el collar, según el material del mismo, el perro no tendrá una completa visión y eso hará que se sienta un poco inseguro. Por tal motivo, al sentir una caricia, podría morder. 
  • Si el perro intenta quitarse el collar, hay que corregirlo para que no lo haga y se pueda relajar. Una vez que se queda tranquilo, es recomendable premiarlo para que entienda que debe comportarse así y no intentar quitarse el collar. 

Nota: El adoptante no debe dejar solo al perro mientras se adapte al collar. Pensar que “ya se adaptará” y dejarlo sin darle importancia, puede hacer que nunca se adapte. El perro necesita ese contacto, atención, y más en un momento extraño y diferente para él. 

El collar isabelino no es algo que se usa normalmente, es algo diferente y molesta.

Por lo tanto, paciencia y atención es importante para que el perro se pueda sentir bien con el collar isabelino los días que sean necesarios. 

collar isabelino

Ventajas del uso del collar isabelino en perros 

  • Si el collar es de plástico, será transparente, lo que permite que el perro tenga una buena visibilidad de lo que está a su alrededor. De esa manera se podrá acostumbrar más rápido a usar el collar isabelino. 
  • Si se usan los collares de telas o los hinchlables, son más cómodos. 
  • Ayuda a la sanación rápida y segura de heridas o lesiones. 
  • Ayuda a que el proceso de cicatrización sea más rápido. 
  • Es fácil de colocar.
  • Son collares económicos y con una muy buena función. 
  • El collar isabelino es totalmente inofensivo para el perro. No es nada peligroso ni nada que pueda hacerle daño. 

Dos posibles alternativas al uso del collar isabelino 

El collar isabelino es una excelente opción cuando el perro debe recuperarse de alguna lesión o cirugía más rápidamente y sin riesgo.

No obstante, hay algunas alternativas que se pueden usar, en caso de que algún adoptante no esté de acuerdo, no tenga el collar, o que el perro no quiera por nada del mundo tener puesto el collar y haga lo imposible por quitárselo.

A nosotros nos pasó: el ojo cereza salió un sábado por la tarde cuando el veterinario estaba cerrado y ellos no tenían collar isabelino de tamaño pequeño para Uma.

Hasta el lunes no pude conseguir uno y tuve que buscar mucho para encontrarlo.

Si te encuentras en esta situación, tienes dos alternativas:

  • Camiseta:

Si el perro tiene alguna herida que no es grave, pero que aun así es importante que no se la toque, se puede utilizar como alternativa al collar isabelino, una camiseta. 

Por ejemplo, si el perro tiene una herida en su barriga, se puede usar una camiseta de mangas cortas anudada en su lomo.

Si la herida es en las extremidades anteriores, se usa camiseta manga larga anudada en su cintura.

  • Calcetines o medias:

Cuando el perro tiene alguna herida en algunas de sus patas, una excelente opción es colocarle un calcetín o media. 

Un calcetín protegerá su pata de mordeduras o de que el perro pueda lamerse.

Lo importante es que el calcetín no le quede grande, pero tampoco muy ajustado. El perro debe poder moverse con el calcetín sin problema y que no se le salga. 

Ahora bien, si yo tuviera que hacer una recomendación, a todo el mundo que tiene perro le aconsejaría que en su botiquín veterinario tuviera ya un collar isabelino sin esperar a necesitarlo.

Porque encontrarse sin él cuando más lo necesitas es una faena.

Puedes adquirirlos a muy buen precio en Amazon.

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