Una de las cosas que más me preocupaba era la socialización de Uma y su capacidad para socializarse con todos los perros de forma correcta: sin miedos, sin tener que ladrarles, sin huir…
Tenía claro que la etapa de socialización de todos los perros se llevaba a cabo entre los 2 y los 4 meses.
Durante esta etapa, que coincide con la etapa de vacunación, los cachorros son súper sensibles a las relaciones sociales.
Sin embargo, los veterinarios siempre alertan a los propietarios sobre la prohibición de no sacar al perro de casa para evitar enfermedades, el caso es que también se evita esa socialización.
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Obviamente, lo primero que me dijo el veterinario es que no podía sacar a Uma hasta la tercera vacunación, y evidentemente, hice caso omiso.
Desde el primer día que tuve a Uma quise que se empapara de relaciones sociales.
Aún no había cumplido los 2 meses, así que sin tener ni la primera vacuna ya fui a llevarla a jugar con la perrita de la vecina, una perrita que yo ya sabía que tenía todas las vacunas y estaba desparasitada.
Pero después vinieron otros perros: perros de la calle, perros de amigos, perros del barrio… Incluso, llevaba a Uma a sitios donde sabía que había perros, como la playa para perros o el paseo.
Uno puede pensar que arriesgué demasiado, sin embargo, fui con el suficiente cuidado de saber con qué perros tenía que jugar, vigilando que en ningún momento comiera o lamiera nada del suelo, dando más margen a medida que tenía más vacunas.
Quise que se relacionara con todo tipo de perros: desde otros cachorros, a perros miniatura, perros ancianos y perros gigantes.
Uma siempre ha respondido muy bien a todas esas interacciones exigiendo juegos cuando la mayoría de perros no tenía ganas de juegos.
Ahora, Uma, que ya tiene los 4 meses, es una cachorra sociable, que se acerca sin miedo a todos los perros, los invita a jugar, es divertida, simpática y muy pesada en ocasiones, sobre todo, con perros más ancianos que no están para esos trotes.
De los 2 a los 4 meses: la etapa clave
Es muy importante, en este sentido, que todo adoptante aproveche esta etapa que solo pasa entre los 2 y los 4 meses para no desaprovecharla cohibiendo a los perros de relaciones sociales.
Una vez pasa esta etapa, es más difícil conseguir que el perro sea sociable con otros y de ello dependerá su futura felicidad.
Incluso, pueden llegar a ser agresivos o preferir siempre la figura humana, en vez de los de su misma especie.
Aquí, un resumen con unas imágenes que lo dicen todo: Uma & Amigos.

¡Un 10 para Uma en sociabilidad!
