ACTUALIZADO EN FEBRERO DE 2026
Aún recuerdo mi cara cuando la veterinaria me habló por primera vez de las glándulas anales en perros.
Mi perro Nit no paraba de arrastrar el trasero por el suelo y yo pensaba que tenía parásitos… hasta que descubrí que el problema estaba en algo de lo que ni siquiera sabía que existía.
Si tú también acabas de oír hablar de los sacos anales y no tienes claro qué son ni para qué sirven, aquí tienes la explicación completa.
Y si tu perro ya presenta síntomas como mal olor, lamido excesivo o inflamación, te recomiendo leer también nuestra guía completa sobre problemas en las glándulas anales del perro y cómo actuar paso a paso.
Si te gusta tener información práctica y fiable sobre tu perro sin perder horas buscando en internet, te puede interesar este recurso:
¿Qué son las glándulas anales en perros?
Las glándulas anales, también llamadas sacos anales, son dos pequeñas bolsas situadas a ambos lados del ano del perro.
Están ubicadas aproximadamente en las posiciones “4 y 8 en punto” si imaginamos el ano como un reloj.
En su interior almacenan una secreción espesa y de olor muy intenso.

¿Para qué sirven las glándulas anales?
Aunque su olor resulte desagradable para nosotros, cumplen funciones importantes:
- Identificación entre perros: cada perro tiene una “firma olfativa” única. Cuando dos perros se huelen el trasero, están intercambiando información química sobre edad, sexo, estado hormonal e incluso salud.
- Marcaje territorial: además de la orina, al defecar también liberan parte de esa sustancia, dejando su rastro personal.
- Lubricación durante la defecación: la secreción ayuda a facilitar la salida de las heces.
¿Cómo se vacían normalmente las glándulas anales?
En un perro sano, el vaciado ocurre de forma natural cuando defeca.
La presión de unas heces firmes sobre los sacos anales hace que la secreción salga sin necesidad de intervención externa.
Por eso la consistencia de las heces es clave para el buen funcionamiento de las glándulas.
¿Cada cuánto deben vaciarse?
No existe una frecuencia estándar. Un perro sano no necesita vaciados manuales regulares.
Si necesita vaciado frecuente, suele haber un problema subyacente como:
- Heces blandas crónicas
- Problemas digestivos
- Alergias alimentarias
- Obesidad
- Edad avanzada
El veterinario es quien debe valorar si el vaciado manual es necesario.
Nuestra experiencia con Nit y Uma
Con Nit, cuando se hizo mayor, el líquido de sus glándulas anales se volvía muy denso y no conseguía vaciarlas de forma natural. Teníamos que acudir al veterinario con cierta frecuencia para que las exprimiera manualmente.
Con Uma ocurre lo contrario. Sus glándulas están sanas, pero a veces libera contenido de forma espontánea, sobre todo por excitación o estrés. El olor es intensísimo, muy característico, y suele dejar “recuerdos” en mantas o en el coche.
Esa diferencia me enseñó algo importante: no todos los perros tienen el mismo patrón, y no todos los episodios significan enfermedad.
¿Qué sucede cuando no se vacían correctamente?
Cuando el vaciado natural falla, pueden aparecer complicaciones como:
- Impactación (acumulación de contenido espeso)
- Saculitis (inflamación e infección)
- Abscesos
Estos casos ya no forman parte del funcionamiento normal, sino de un problema que requiere atención veterinaria.
Síntomas que indican que algo no va bien
Aunque este artículo es informativo, es importante reconocer señales de alerta:
- Arrastrar el trasero por el suelo
- Lamido excesivo de la zona anal
- Olor fuerte persistente
- Dolor al sentarse
- Inflamación visible
Si observas alguno de estos síntomas, lo adecuado es consultar con el veterinario.
¿Se pueden vaciar en casa?
Solo si un veterinario te ha enseñado correctamente cómo hacerlo.
Un mal vaciado puede causar dolor, infección o lesión en los tejidos.
No es un procedimiento que deba hacerse por rutina sin supervisión profesional.
¿Cómo prevenir problemas en las glándulas anales?
La prevención se basa en tres pilares:
- Dieta equilibrada y adaptada
- Heces firmes y bien formadas
- Peso saludable
El ejercicio regular también ayuda a mantener un buen tono muscular en la zona anal.
Conclusión
Las glándulas anales forman parte del funcionamiento normal del perro y cumplen funciones de identificación y lubricación.
Un perro sano debería vaciarlas de forma natural al defecar. Cuando eso no ocurre, pueden aparecer problemas que requieren atención veterinaria.
Conocer cómo funcionan es el primer paso para detectar a tiempo cualquier alteración.
Y recuerda: si tu perro ya presenta síntomas claros, consulta nuestra guía específica sobre problemas en las glándulas anales y cómo tratarlos correctamente.

2 comentarios
buenos días,
el tema de las glándulas, veo que es algo que les ocurre a muchos perritos. Las «descubrí» con mi hurón, cuando tuve que castrarlo. El veterinario me preguntó si en la castración queria que le quitasen las glándulas ( eso lo hacen por el olor que desprenden cuando se encuentran en peligro) Como leí sobre el tema, decidí que no se las quitase porque como comentas, es un mecanismo de lubricación necesario. ( el tema de castración de hurones hay una controversia, pero ahora hablamos de perros jeje). A lo que iba, ahi descubrí las glándulas y que muchos perros iban al veterinario para que se las vaciasen. Por suerte, Logan y ninguno de mis perros ha «sufrido» de eso. Si que es verdad que a veces se rasca un poco el culo pero con cara de felicidad pero poco mas… No se si su alimentación y sus cuidados pueden beneficiar su correcto funcionamiento, pero lo único que se que ninguno de mis perros lo han padecido. Aun así es algo que todos deberiamos tener en cuenta por el bien de nuestros peludos, así como fijarnos si algo en su comportamiento es distinto.
Feliz Martes y muchos besos
Sí, como te digo he tenido perros toda la vida y no me di cuenta de ello hasta con el anterior perro que sufría porque al ser mayor, el líquido se le densó, y con Uma en 5 años, un par de veces he visto que ha manchado en su cama, que la he tenido que desinfectar de la peste que echaba. Pero como es algo natural, habrá que observar de cerca que todo vaya en marcha.
¡Un fuerte abrazo!