Mi perro come con ansiedad

Muchos y muchas adoptantes se encuentran con que su perro come con ansiedad, como si no hubiera un mañana.

Esta conducta es preocupante porque lleva al perro a atragantarse en ocasiones, a regurgitar la comida porque no la ha masticado bien, a tener muchos gases…

Las digestiones se complican, por eso, y para evitar sustos, es necesario entender esta conducta y, sobre todo, ponerle solución.

Por qué mi perro come con ansiedad

Vaya por delante que Uma no es el caso. Más bien es al contrario.

Uma se toma su tiempo para comer, sin prisa pero sin pausa.

Pero su primo Woody… No solo come con ansia, si no que no deja que se le acerquen al cuenco y ¡hasta le ladra a la comida! Es un pug, y ya sabemos la personalidad tan especial que tienen.

El caso es que Woody, cuando comía (ahora ya ha mejorado bastante) ingería de una sola atacada todo el cuenco de comida: a veces se atragantaba, a veces regurgitaba la comida, los gases nos daban el día al resto…

Esta conducta de ansia viva por la comida es una conducta instintiva que se da en algunos perros.

El instinto de supervivencia empuja a estos perros a devorar la comida ante posibles “gorrones” que puedan aparecer y este instinto está más desarrollado en unos perros que en otros.

Curioso, ¿verdad?

perro come con ansiedad

Cómo solucionar la ansiedad por comer del perro

Para poder reducir esta ansiedad te aconsejo que sigas unas pautas muy sencillas pero estrictas con tu perro.

De esta forma verás cómo con el tiempo se va reduciendo este comportamiento.

Dar de comer siempre a las mismas horas

Intenta dar de comer a tu perro siempre a las mismas horas cada día.

Si tu perro tiene un horario estricto de comidas, su cuerpo se regulará como un reloj y estará preparado para comer cuando le toque, sin que la ansiedad por no saber cuándo le toca comer aparezca.

Dar de comer en varias tomas

Sabemos que los cachorros menores de 6 meses deben hacer tres tomas diarias de comida.

A partir de los 6 meses y hasta el año, suele recomedarse pasar de tres a dos tomas diarias.

Y a partir del año, cuando el perro ya es adulto, pasar a una sola toma diaria.

En perros voraces, no es aconsejable pasar a una sola toma diaria, porque la ansiedad se acrecentará con tal de saciar el hambre.

Apuesta por darle dos tomas al día cumpliendo con las horas a rajatabla.

No caer en la tentación de darle entre horas

Una cosa es darle premios para reforzar conductas. Eso está muy bien.

Otra muy diferente es dar pequeñas comidas cuando nosotros estamos comiendo algo.

Nos ponen carita de pena y caemos en la tentación de darles lo que sea.

Pues con este mal hábito lo único que hacemos es reforzar la ansiedad que sufre el perro, por eso, lo recomendable es parar esta situación.

Así que cuando comas, si el perro te mendiga comida, le ordenas que vaya a dormir a su cama y te respete.

Acabará acostumbrándose. Uma, por ejemplo.

Desde pequeña la acostumbramos a no mendigar comida y ya sea en casa o si salimos a comer o a cenar fuera, mientras nosotros comemos, ella aprovecha para dormir.

Cambiar de cuenco

Es la solución más rápida y eficiente: apostar por un comedero antivoracidad.

Existen y dan muy buenos resultados porque obligan al perro a comer de forma pausada gracias a los obstáculos que se encuentran.

Algunos ejemplos son estos (pincha sobre la imagen para tener más información):

comedero para perro que come con ansiedad
comedero antivoracidad para perros
cuenco antivoracidad para perros
comedero para perros con ansiedad por comer
perro come con ansiedad

Hay de muchísimos otros colores y formas.

Lo principal de la cuestión es evitar posibles atragantamientos, gases, hinchazón de estómago, problemas gástricos, vómitos, etc.

¿Tiene tu perro este problema?

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