Mishu, la gata, tiene un nuevo hogar

gata en adopción

Seguramente recordaréis que os conté que Uma había adoptado una gata. Sí, Uma, porque nosotros no queríamos gatos. El caso es que en uno de los paseos la gatita empezó a seguir a Uma, y desde entonces que no se había separado de ella. Hasta ahora.

La gata, como dije, apareció de un día a otro y no sabíamos de quién era. No entiendo mucho de gatos, pero no me parecía que esta gata fuera muy salvaje. Jamás nos había mordido ni sacado las uñas, era muy confiada, ¡sobretodo con los perros! Con Uma era extremadamente cariñosa, ¡hasta la extenuación!. Tenía a Uma ya totalmente agobiada: que si ronroneo 24 horas en el oído, que si no me separo de ti ni para ir al baño, … creo que esta imagen lo dice todo. ¡La cara de Uma es de hartazgo!

Uma y Mishu

El caso es que la gata pasó las primeras semanas fuera de casa, sobretodo porque mi compañero tiene alergia a los gatos. Así que dispuse de un cojín en un sitio recogidito, le puse agua y comida, y la gata estaba más ancha que larga. Se hizo dueña y señora del jardín, y estuvimos a la espera de si alguien preguntaba por ella… Pero pasó más de un mes y nadie dijo ni mú. Así que como aún era pequeña, decidí esterilizarla antes de que empezara con los celos.

En el postoperatorio la tuvimos dentro de casa para que se recuperara mejor, ¡y es cuando Uma estaba más que cansada de la gata! Hasta cambió el carácter, porque como decía, era un constante agobio de la gata hacia Uma, ¡incluso se dispuso a mamar! El veterinario me dijo que eso era un reflejo de cuando eran pequeños y que muchos gatos adultos siguen con ese reflejo… El caso es que la tuve que despegar varias veces ante el quejido de Uma.

Uma y Mishu

Sin embargo, cuando ya me había hecho la idea de quedármela, tuve que tomar la decisión opuesta: darla en adopción. Sabemos cómo son los gatos y que les gusta ir de un lado a otro. Pues me vino una vecina a advertir de que otro vecino (de esos raros y oscuros que toda comunidad tiene en su calle) lanzó a mi Mishu por la terraza de su casa a la carretera para que le atropellara un coche, ¡solo por haberle entrado al jardín! Esta vecina me comentó que este mismo vecino mató a palos a dos de sus gatos por lo mismo. ¿En serio puede existir gente así?

Uma y Mishu

Como mi vecina le tiene mucho miedo no quiso ni denunciar, y yo a ese vecino no lo he visto en mi vida y no tengo pruebas para denunciarle. Así que tenía tanto miedo de que a Mishu le pasara algo, que al final, la di en adopción como regalo de Reyes. No puede estar en mejores manos: con una prima mía que adora los gatos y que acomodó su casa en cuestión de minutos para que Mishu estuviera como una reina (ahora la han rebautizado como Shu).

Tras su marcha no he notado nada raro en Uma, de que le eche de menos ni nada. Mi prima dice que sí nota a Mishu que busca a Uma por todo el piso, así que este próximo fin de semana iremos a hacerle una visita sorpresa para alegrarle el día al animalito.

Tenemos mucha pena, pero a la vez, nos sentimos tranquilos porque mientras estuvo con nosotros estuvo muy bien cuidada, y ahora, no puede estar mejor. ¡Hasta siempre Mishu!

Mishu

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2 respuestas a “Mishu, la gata, tiene un nuevo hogar”

  1. Fiorella Falconí dice: Responder

    ¿Y qué pasó con Mishu? ¿La visitaron?

    1. Sí, Fiorella! Fuimos a visitarla el domingo pasado… Habían pasado dos semanas desde que la dimos en adopción, y apenas nos hizo caso… Jajaja, supongo que los gatos son así. Ni siquiera a Uma, que intentó acercársele unas cuantas veces, pero bueno, Mishu está genial en su nueva casa, es la reina, sin ninguna duda. Gracias por preguntar!

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