Vivir en una isla rodeada de costa y no poder ir a la playa sería una locura, ¿verdad? Pues aun así, me encuentro con numerosas prohibiciones… ¡no lo entiendo! El caso es que, por un lado, en mi municipio hay dos playas específicas para perros, muy de agradecer, pero por otro lado, en el resto de playas no se puede ir con un perro (al menos suelto) o te pueden multar.
Durante la temporada de verano está prohibido, terminantemente prohibido porque se entiende que hay bañistas a los que hay que respetar, sin embargo, en la temporada de invierno cuando no hay nadie en la playa, solo te dejan llevar al perro con correa, y ya está. Diréis qué gracia tiene cuando lo que el perro quiere es correr libremente por la arena, meterse en el agua, revolcarse en las algas…
Las dos playas exclusivas para perros de mi ciudad son algo incómodas para los perros. Ambas son de guijarros (tanto dentro como fuera), una es muy pequeña y básicamente los perros que van allí están para bañarse porque no pueden correr ya que tiene apenas unos 6 metros de largo. La playa a la que siempre voy con Uma ya es más grande y puede tener unos 40 metros de largo y al menos ahí puede correr, pero… no hay arena.
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Nos conformamos con poder ir a las playas de otro municipio donde es una gozada poder entrar en una zona de arena de más de 3 kilómetros de largo, llena de perros con sus dueños, corriendo sueltos y adivináis qué… ¡sin un solo caca! Los perros pueden jugar entre ellos, interactuar y disfrutar de unas horas maravillosas en un espacio que les pertenece más a ellos que a nosotros, porque no me negaréis una cosa: ¿quién deja más basura en las playas? ¿Nosotros o ellos?


Pero bueno, está claro que los perros no dejan dinero y los bañistas sí, así que hay que callar y resignarse. Ahora bien, me he estado informando sobre el tema de las leyes respecto a los perros y he descubierto cosas muy interesantes:
- Primero contacté con mi ayuntamiento para preguntar si durante la temporada no estival podía ir con mi perro a pasear por cualquier playa de mi municipio y esta fue su respuesta:
TÍTULO III: LA PRESENCIA DE ANIMALES EN LAS PLAYAS
Artículo 18: El objeto de este título es prevenir y controlar los inconvenientes y peligros que los animales puedan ocasionar, tanto a las personas como a las instalaciones.
Artículo 19: Se prohíbe la permanencia de cualquier tipo de animales en la playa durante la temporada de baño. La vulneración de este artículo llevará aparejada la correspondiente sanción, estando además el infractor obligado a retirar inmediatamente el animal. Fuera de la temporada de baño, los propietarios de animales deberán cumplir en todo momento la legislación referente al uso de correa, bozal, etc., y deberán retirar también cualquier deposición que realice el animal.
- Después me puse a buscar leyes más globales y encontré, efectivamente, que los ayuntamientos no tienen jurisdicción sobre el tema de las playas porque no les pertenece. Las playas pertenecen a Costas, que depende del Gobierno, por lo tanto, un policía local no puede multarte por dejar pasar a un perro por una playa, pero sí debes cumplir la normativa de llevarlo con correa, etc.
Como veis, todo depende de las leyes de cada municipio, porque son decisiones que se toman a nivel municipal. Así que, lo mejor antes de tentar a las multas es informaros en vuestro ayuntamiento sobre qué podéis y qué no podéis hacer con vuestro perro. Debo confesar que, muchas veces, suelto a Uma en las playas donde no debería, pero como nadie me ha llamado la atención hasta ahora, espero poder aprovechar esa «dejadez» o «primer aviso». Además, hay que recurrir al sentido común: si hay gente tumbada en la playa leyendo un libro o haciendo un picnic, no hay que dejar que el perro se acerque y los moleste. Cuando suelto a Uma en la playa es porque no hay nadie a quien pueda molestar su presencia.
Mientras tanto, dejaré a Uma seguir disfrutando de las playas de mi municipio con otros perros… hasta que una multa me fastidie los planes:



En verano siempre hay calas escondidas donde apenas hay gente y que suele frecuentar gente con perros para poder bañarse. En verano, que es cuando los perros realmente agradecen un baño fresquito en el agua, es interesante investigar un poco en alguno de esos rinconcitos. Y si no, que le pregunten al pastor belga de mi vecino, que cuando quiere bañarse en la playa, por su propia cuenta y riesgo recorre kilómetro y medio para darse su baño y volver a casa solo… ¡Venga! ¡A ver quién tiene el valor de multarle!
Pero, viendo este vídeo y lo mucho que disfruta Uma, ¿cómo no voy a llevarla a la playa?
¿Y vosotros? ¿Tenéis alguna experiencia desagradable en la playa con vuestro perro?

6 comentarios
Donde vivo también hay playa, y fuera de la temporada de baño, vamos de tarde en tarde, a correr y pasear tempranito (Jajjjjajjjjjjjjjjj,! ellos a correr y yo a pasear), aunque me parece que no se puede… Bueno, me parece, no, no se puede…Pero es tan triste y tan injusto que los animalitos no puedan disfrutar de su naturaleza…Que me la juego…Tampoco está muy controlado, la verdad, y por si acaso, siempre llevo el carnet de identidad…
Sin embargo, cuando en agosto tengo vacaciones, me voy a otro pueblo con mar, y aquí la cosa cambia….Aunque vivimos muy cerquita de la playa, de arena finísima y preciosa, imposible acceder con mis pequeñajos…Qué lastimita!, con el calor que hace!!!….
Estoy pendiente de una petición «chance.org», que salió para dejar un trocito accesible a los perros… En 14 km de playa ya podrían hacerlo!…pero no sé cómo quedará el asunto…
Loles, ¿te imaginas? Sería un sueño cumplido si en algunas playas pudieran reservar unos metros para propietarios con perro. ¡Lo bien que lo pasaríamos y, sobretodo, lo pasarían nuestros peludos!
¡Sería genial! ¡A veces, los sueños se convierten en realidad!
hola, soy un chico de Madrid que veranea hará 5 años en Javea, siendo conocedor de las leyes de las playas en cuanto a los perros, encontré una playa a la altura de Gandia pet friendly, y aproveché que iba de camino para que mis peluditas de 45kg, de raza leonberger, pudiesen disfrutar de la experiencia de corretear por la playa, aunque era por la noche, y había que llevarlas atadas, pero algo es algo. Una vez en Javea, y a unos 30 minutos de Gandía, decidí acercarme a la playa de las Marinas en Denia, mucho más cerca y poco concurrida por los muchos kilómetros que que discurre, a pesar de no haber nadie, y dispuestos a dar un pequeño baño, antes de que las autoridades nos pillasen «infraganti», dio la «casualidad» que aparecieron una pareja de policías «municipales» advirtiéndonos de las leyes de las playas, más cuando habían habilitado una playa muy cerquita para perros, cerca de los barcos, es decir, llena de petróleo, con una cama de unos dos metros de altura, y un único sitio habilitado para el parking de los vehículos, a pleno sol, y de pago, lo que me pareció indignante, más teniendo una playa que debe de trascurrir a lo largo de 20kms, y teniendo zonas, lejos de los comercios y de los restaurantes, prácticamente vacías. Los municipales me invitaron a irme y me obsequiaron con una sanción de 60€uros, que al recibirla por correos resultaron ser 180€, y con el recargo, a fecha de hoy, dos años después, aún está sin pagar y con orden de embargo por un montante de casi 250€. Ahí dejo me experiencia para la reflexión… la mía desde luego, es que el ser humano somos una especia despreciable, egoísta, y el mayor depredador que pisa la faz de la tierra. Venditos los seres vivos de cuatro patas, y todos los demás que no tengan que ver con el hombre
¡Oliver!¡Qué horror! Recurre la multa. No hay ninguna normativa a nivel estatal que prohíba el acceso de los perros en todas las playas de España. En la Ley de Costas no aparece absolutamente nada, es más, pone que las playas son públicas. Eso sí, pone que los ayuntamientos son los encargados de mantenerlas limpias… quizás si tú recurres esa denuncia diciendo que te amparas en la Ley de Costas y que no has ensuciado la playa te tengan que dar la razón…